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Crecimiento

Lo que te falta sos vos

Hace un año estaba agotada y no me reconocía. Hoy comparto lo que aprendí en el camino y una guía con las preguntas que me ayudaron a repensar quién soy.

Mayara Garay · Consultora estratégica
26 oct 2026 · 4 min de lectura
Hacia donde querés que vaya tu historia?
Escuchá el episodio · Ep. 127 Liderar sin apagar a tu equipo
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Estoy MUY quemada. Estoy dando mucho más de lo que en este momento tengo para dar.

Termino los días llorando mientras hago dormir a mi hijo. No estoy feliz, me siento agotada.

Sin embargo, todos los días me levanto y le sonrío.

Las mujeres somos mágicas.

el mejor lugar del mundo

Estas palabras las escribí hace exactamente un año. Hoy, en mi primera mañana libre, por fin siento que salí de ese modo automático. ¡Pero cuánto me costó! No fue fácil sostener todo mientras me sentía completamente abatida, pero algo tenemos las mujeres, las madres: sacamos fuerzas hasta de donde no tenemos para intentar que los demás no lo sientan.

Aunque no quieras, se siente. En esos momentos perdés más la paciencia, estás menos presente, te disociás de la realidad; es como estar en otra sintonía. Nos perdemos de mucho, aun estando en el mismo lugar. Y cuesta darse cuenta de que nos sentimos así: es una angustia profunda, aun estando extremadamente feliz con tu presente. Esa mezcla deja un sinsabor, genera una culpa tremenda, te hace sentir desagradecida, y pensás: “No puedo sentirme así, si tengo todo... ¿Por qué me siento sola, si estoy acompañada?”.

Pero en realidad sí te falta algo... te faltás vos.

Te falta reencontrarte y reconstruirte.

construir con propósito

Nos vienen mostrando una versión de la mujer superpoderosa que nos obliga a esconder nuestra vulnerabilidad, cuando es justamente ella la que nos hace humanas. Ni hablar de todo lo que nos dijeron sobre la maternidad.

La mujer de hoy tiene muchas más libertades que la de hace 60 años, pero también muchas más exigencias. Y aun cuando nadie te está corriendo, vos misma sos tu peor juez.

Ahora tenemos que ser workaholics, pero también criar positivamente, pero también cuidar nuestra salud integral, y también socializar. Tenemos que construir una relación amorosa sana, formar una familia, tener una casa y viajar por el mundo. Tenemos que dedicarnos a nuestro trabajo como si no tuviéramos otra responsabilidad, y a nuestras familias como si no tuviéramos trabajo.

¿Es acaso real lo que nos estamos exigiendo? ¿Podemos hacer todo y hacerlo bien?

No sé si tengo la respuesta, pero sé que fue mi propia exigencia la que me llevó al límite. Y a medida que hablo con más mujeres, encuentro muchas similitudes en sus desafíos. Es que, al final, todas estamos peleando con los mismos monstruos: nosotras mismas.

¿Qué pasaría si paráramos un poco y nos preguntáramos si esta es realmente la vida que queremos llevar?

¿Qué pasaría si empezáramos a pensar al revés? ¿Si en vez de organizar nuestra vida personal en torno a nuestro trabajo, pensáramos nuestro trabajo alrededor de nuestra vida?

¿Y si nos regaláramos unos minutos para conectar con lo que deseamos, con quienes somos hoy, y preguntarnos si realmente estamos siendo quienes queremos ser?

Hoy les dejo de regalo una guía de journaling con algunas de las preguntas que me ayudaron a iniciar mi camino para repensar quién es Mayara hoy. ¿Tengo la respuesta? No. Todavía estoy en construcción y no sé si alguna vez termine. Pero sí tengo más certezas que antes y, en consecuencia, más herramientas para saber qué elegir y cuándo.

Espero que la disfruten tanto como yo disfruté prepararla <3

Sobre la autora Mayara Garay @mayaragaray

Consultora estratégica y empresaria. Acompaña a empresas y personas en etapas clave de crecimiento y transformación. Cofundadora de Momlab y parte de la historia de TPF desde 2021.

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